martes, diciembre 09, 2003

Los deseos

Observa un deseo: cual es su mecanismo?
Primero hay una gran excitación, la aventura.
Sientes un gran impulso. Algo va a suceder, estas al borde de algo.
Y luego tienes el auto, tienes el velero ,la casa ,la mujer....y de repente nada tiene significado ya. Qué pasa? Tu mente lo ha desmaterializado.
El auto esta en el garaje, pero ya no te excita. Lo que te excitaba era conseguirlo...te emborrachaste tanto con el deseo que te olvidaste de tu nada interior.
Ahora con el deseo cumplido, el auto en el garaje, la mujer en tu cama, el dinero en el banco; desaparece la excitación.
De nuevo sientes el vacío.
Tienes que crear un nuevo deseo para escapar del abismo.
Así es como uno va de un deseo en otro.
Así uno es un mendigo.
Todo deseo frustra. Cuando se alcanza, un nuevo deseo se hace necesario.

miércoles, noviembre 26, 2003

Humano, demasiado humano.

Frederich Nietzche


Aforismo 305
La gimnasia más necesaria. - Por la ausencia de dominio de sí mismo en circunstancias insignificantes, la facultad de dominarse en los casos más graves se pulveriza poco a poco. Cada día está mal empleado y se convierte en un peligro para el día siguiente, cuando no nos hemos negado, una vez al menos, alguna cosa pequeña; esta gimnasia es indispensable cuando se quiere conservar el goce de ser dueño de sí mismo.

jueves, noviembre 20, 2003


INFIDELIDAD

�Verdad humana?


Desde la sexualidad, puede entenderse una realidad que a los ojos del "amor" es inaceptable: la infidelidad es una conducta normal en casi todas las especies, incluso aquellas que durante mucho tiempo fueron consideradas monógamas, se "pegan sus escapadas".
La infidelidad entonces pareciera la forma como la naturaleza (la vida misma) se busca la forma de persistir al permitir la diversidad genética.

Es otro dilema que surge en la humanidad precisamente por esa razón, la humanización, esa sutil diferencia que intenta alejarnos del resto del mundo animal, pero es esto posible?

Esa fue la causa del surgimiento de las leyes (religiones) con las cuales se busca, utilizar esa capacidad humana de poderse cohibir de diferentes placeres individuales ante una regla social (comunitaria). No hace falta recordar como es castigada desde el antiguo testamento en la Biblia.
Me pregunto entonces si es posible frenar a todo momento el instinto (y hablo del químico: feromonas), y contentarnos con la "felicidad" que nos da la satisfacción de cumplir las leyes humanas.
Una cosa es cierta, no todos los humanos son infieles (algunos nunca lo serán) y otros nunca dejaran de serlo.
A cada pareja que tengamos, deberíamos serle claros con respecto a ello; que haremos si la infidelidad se nos presenta? Es mejor estar preparado para una potencial situación...

Según la psicología moderna, la infidelidad es la consecuencia de una insatisfacción personal y/o de la necesidad de llenar los vacíos emocionales y sexuales que surgen en una relación de pareja.

martes, noviembre 04, 2003


EL ELEFANTE Y LA ESTACA


Cuando yo era chico me encantaban los circos, y lo que mas me gustaban eran los animales.
También a mi como a otros, despues me enteré, me llamaba la atención el elefante.
Durante la función, la enorme bestia hacia su despliegue de peso, tamaño y fuerza descomunal... pero despues de su actuación y hasta un rato antes de volver al escenario, el elefante quedaba sujeto solamente por una cadena que aprisionaba una de sus patas a una pequeña estaca clavada en el suelo.
Sin embargo, la estaca era solo un minúsculo pedazo de madera apenas enterrado unos centimetros en la tierra. Y aunque la cedena era gruesa y poderosa me parecía obvio que ese animal capaz de arrancar un arbol de cuajo con su propia fuerza, podría con facilidad arrancar la estaca y huir.
El misterio es evidente :
? Que lo mantiene entonces ? ? Por que no huye ?
Cuando tenia cinco o seis años, yo todavía confiaba en la sabiduria de los grandes. Pregunté entonces a algún maestro, a algún padre o a algún tío por el misterio del elefante. Alguno de ellos me explico que el elefante no se escapaba porque estaba amaestrado.
Hice entonces la pregunta obvia :
? Si esta amaestrado, por que lo encadena ?
No recuerdo haber recibido ninguna respuesta coherente.
Con el tiempo me olvidé del misterio del elefante y la estaca ... y solo lo recordaba cuando me encontraba con otros que también se habian hecho la misma pregunta.
Hace algunos años descubrí que por suerte para mi alguien habia sido lo bastante sabio como para encontrar la respuesta.
El elefante de circo no escapaba porque ha estado atado a una estaca parecida desde que era muy, muy pequeño.
Cerré los ojos y me imaginé al pequeño recien nacido sujeto a la estaca.
Estoy seguro de que en aquel momento el elefantito empujó, tiró y sudó tratando de soltarse. Y a pesar de todo su esfuerzo no pudo.
La estaca era ciertamente muy fuerte para él.
Juraría que se durmió agotado y que al dia siguiente volvió a probar, y tambien al otro, y al que le seguía.
Hasta que un dia, un terrible dia para su historia, el animal acepto su impotencia y se resignó a su destino.
Este elefante enorme y poderoso, que vemos en el circo, no escapa porque cree -pobre- que no puede. El tiene registro y recuerdo de su impotencia, de aquella impotencia que sintio poco después de nacer.
Y lo peor es que jamas se ha vuelto a cuestionar seriamente ese registro.
Jamás... jamás... intentó poner a prueba su fuerza otra vez...

"Rompamos las cadenas, la única manera de saber si podes, es intentar de nuevo poniendo en el intento toda tu fortaleza"

lunes, noviembre 03, 2003


EL BAMBU JAPONES


Pensamiento estratégico


No hay que ser agricultor para saber que una buena cosecha requiere de buena semilla, buen abono y riego constante.
También es obvio que quien cultiva la tierra no se para impaciente frente a la semilla sembrada y grita con todas sus fuerzas: "Crece, maldita seas!"
Hay algo muy curioso que sucede con el bambú japonés y que lo trasforma en no apto para impacientes:
Siembras la semilla, la abonas, y te ocupas de regarla constantemente.
Durante los primeros meses no sucede nada apreciable. En realidad no pasa nada con la semilla durante los primeros siete años, a tal punto, que un cultivador inexperto estaría convencido de haber comprado semillas infértiles.
Sin embargo, durante el séptimo año, en un período de solo seis semanas la planta de bambú crece más de 30 metros!
?Tardó solo seis semanas crecer?
No. La verdad es que se tomó siete años y seis semanas en desarrollarse.
Durante los primeros siete años de aparente inactividad, este bambú estaba generando un complejo sistema de raíces que le permitirían sostener el crecimiento que iba a tener después de siete años.
Sin embargo, en la vida cotidiana, muchas personas tratan de encontrar soluciones rápidas, triunfos apresurados sin entender que el éxito es simplemente resultado del crecimiento interno y que éste requiere tiempo.
Quizás por la misma impaciencia, muchos de aquellos que aspiran a resultados en corto plazo, abandonan súbitamente justo cuando ya estaban a punto de conquistar la meta.
Es tarea difícil convencer al impaciente que solo llegan al éxito aquellos que luchan en forma perseverante y saben esperar el momento adecuado.
De igual manera es necesario entender que en muchas ocasiones estaremos frente a situaciones en las que creeremos que nada está sucediendo. Y esto puede ser extremadamente frustrante.
En esos momentos (que todos tenemos), recordar el ciclo de maduración del bambú japonés, y aceptar que -en tanto no bajemos los brazos, ni abandonemos por no "ver" el resultado que esperamos-, sí está sucediendo algo dentro nuestro: estamos creciendo, madurando.
Quienes no se dan por vencidos, van gradual e imperceptiblemente creando los hábitos y el temple que les permitirá sostener el éxito cuando este al fin se materialice.
El triunfo no es más que un proceso que lleva tiempo y dedicación.
Un proceso que exige aprender nuevos hábitos y nos obliga a descartar otros.
Un proceso que exige cambios, acción y formidables dotes de paciencia.

EL MAL


Carl Jung atribuyó la raíz de la maldad humana a la sombra, a aquella parte de nuestra mente que contiene esas cosas que no quisiéramos confesar de plano, que tratamos continuamente de ocultar de nosotros mismos y de los demás.
La mayoría de nosotros, cuando la evidencia de nuestros propios pecados nos pone contra la pared, reconocemos nuestras sombras. Pero las personas que han cruzado la línea que separa el pecado del mal se caracterizan sobretodo por su total negativa a tolerar un sentido de su propio carácter pecaminoso. No es que no tengan conciencia sino que se niegan a soportar su dolor. En otras palabras, no es tanto el pecado en sí mismo sino la negativa a admitirlo lo que lo convierte en malo.
La definición mas breve del mal que conozco es que es una "ignorancia combativa". Pero el mal no es una ignorancia general; mas específicamente, es una ignorancia combativa de la Sombra. Las personas malas se niegan a tolerar el dolor de la sombra o a permitir que la sombra entre en la conciencia y "conocerla". En cambio, se abocarán combativamente - a menudo a costo de un gran esfuerzo- a tratar de destruir la evidencia de su pecado o a cualquiera que hable de él o lo represente. Y en este acto de destrucción, cometen el mal.

Jung, Carl Gustav (1875-1961), psiquiatra y psicoanalista suizo, fundador de la escuela analítica de la psicología. Jung realizó una variación sobre la obra de Sigmund Freud y el psicoanálisis, interpretando los problemas mentales como un modo patológico de procurar la autorrealización personal y espiritual.